Vuelve Cózar Natura y su aula de divulgación

Como de la familia. Tras varias ediciones de su aula de divulgación sobre rapaces y reptiles en el Jardín Botánico de La Rioja, los chicos de Cózar Natura y sus estrellas, vuelven para esta nueva edición del aula de divulgación sobre reptiles, rapaces y animales demonizados. Estos talleres empezaron a impartirse hace 9 años. Cózar Natura es un proyecto nacido en Burgos. Justamente, la provincia donde más mordeduras de víbora se registran. Esto no es porque los burgaleses sean más torpes, sino porque es la zona donde más especies hay.

Taller de Naturaleza

CON ANDRÉS GARZÓN

Sábado 17 de Septiembre 10:45h

Precio de la actividad: 8€ (menores de 3 años, gratis). Incluye visita al Jardín Botánico

Un poco de historia sobre Cózar Natura

Como nos cuenta Rebeca de Cózar, llegó un día en el que se dio cuenta de que para la gente de allí, todo son víboras. Era como si el resto de serpientes no existieran. Todos los años le llegaban un montón de fotos de serpientes muertas, que la gente mata a propósito porque entran en casas, jardines, garajes… Y el 90% de las veces se trataba de Culebras de Escaleras, Culebras Lisas… Viendo toda la desinformación y el desconocimiento que rodea a estos animales, Rebeca decidió empezar su tarea divulgativa.

Y empezaron, como ella dice, de forma «muy cutre». Llevando cartulinas, y organizando los contenidos de forma muy rudimentaria. Al ver que el tema despertaba interés y sobre todo que conseguía cambiar y mejorar la percepción de la gente, fueron invirtiendo más en los materiales y en la organización hasta llegar a los talleres y sesiones que hoy imparten y que encantan a nuestros visitantes. En Cózar no invierten en la compra de animales, los suyos son adoptados y elige los ejemplares más adecuados para sus talleres.

Mitos y leyendas

Ir por los pueblos desmintiendo falsos mitos y leyendas, es el objetivo primero de Cózar Natura. Por poneros un ejemplo, uno de los mitos más extendidos es que los reptiles beben leche directamente de las ubres de las vacas. Es una antigua leyenda que parte de los antiguos ganaderos que contrataban a gente pobre para ordeñar y cuidar al ganado. Cuando esta gente robaba algo de leche a escondidas, echaban la culpa a las serpientes.

En uno de los pueblos, estaba Rebeca explicando que las serpientes no tienen paladar para succionar, intentando aportar argumentos científicos al respecto de la leyenda de las vacas, y una señora mayor empezó a decir que eso era rotundamente falso. En una situación así, y más tratándose de personas mayores, lo primero que hace Rebeca es intentar confrontar la realidad de esas personas con mucha delicadeza.

¿Ud. lo ha visto? ¿Hemos visto alguna vez a una serpiente bebiendo leche de la ubre de una vaca?

Sorprendentemente, la señora le dijo que ella sí lo había visto y lo dijo muy convencida, por lo que Rebeca optó por no insistir. Hemos de tener en cuenta que estos bulos pasan de padres a hijos. Los padres son las fuentes de información más fiables que tenemos y es muy delicado contradecir un conocimiento heredado de esta forma.

Rebeca nos habla de la ilusión que le hace que la gente mayor le diga que ha cambiado su percepción sobre estos animales demonizados y que no le darán con la azada a la próxima culebra que vean.

«Alguien va a morir mañana»

En Cózar fusionan la temática de rapaces con la de reptiles porque tampoco son animales que despierten el cariño de la gente. Las lechuzas por ejemplo, están completamente ligadas a las historias demoníacas sobre brujería y espíritus malignos en el imaginario popular.

Sobre las águilas, la creencia de que pueden llegar a secuestrar niños es mucho más común de lo que puede parecer en esta sociedad de la información. Rebeca suele encontrarse con la pregunta de si un águila puede llevarse a un niño volando. Las águilas tienen más miedo a los humanos que a cualquier otra cosa, por lo que ella no se cansa de negar esa creencia.

Sobre las rapaces, Rebeca tiene una anécdota que le ocurrió estando en una residencia impartiendo un taller de terapia sensorial. Cuando llegó el momento de sacar la lechuza, una abuelita de las que participaban se echó a llorar desconsoladamente. Cuenta Rebeca que estaba tan desconsolada, que no era capaz ni de contar lo que le pasaba.
«Alguien va a morir mañana» consiguió decir la señora entre sollozos. «Alguien va a morir mañana porque has traído una lechuza». Y es que la creencia que detonó el disgusto de la señora, era que si una lechuza se te cruza, alguien de la familia morirá al día siguiente.

Una vez otro asistente aseguró que cuando era joven, se cruzó con una lechuza y contó que efectivamente, al día siguiente se dio la defunción de un familiar suyo. Las lechuzas antiguamente vivían en los campanarios y era muy fácil verlas a diario por los pueblos. Todos entendemos que hay cosas habituales que pasan desapercibidas hasta que las relacionamos con algún suceso extraordinario y parece que podamos establecer una pauta, aunque es solo una casualidad.

Contacta con Cózar Natura

Hay un nuevo proyecto de Cózar que esperamos poder contaros pronto y tiene que ver con los osos cantábricos, pero de momento, volveremos a ver los chicos de Cózar en el taller del día 3 de Septiembre, en el que nos contarán muchas más cosas interesantes.

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